Programa

Cuando llegamos a los adolescencia/juventud el mundo nos empieza a exigir una serie de cosas, de responsabilidades para las que no estamos preparados. De golpe pasamos de ser unas personas dependientes, con ilusiones, sueños a tener que ir deprisa por la vida, cumpliendo una serie de exigencias que nadie, ni el colegio o instituto ni nuestras familias, nos habían explicado, asumiendo una serie de responsabilidades para las que nadie nos ha preparado. ¡Pero si ni siquiera sabemos quiénes somos! Cómo me voy a hacer responsable de nada si no sé ni lo que siento. Cómo puedo tomar tantas decisiones sobre mi vida y mi futuro si no sé cual es mi propósito de vida. Cómo voy a cumplir con la exigencia de ser una persona de éxito si no he descubierto mis fortalezas y talentos. Demasiadas preguntas sin respuesta para poder seguir avanzando por este camino que se llama vida.

Si a todo esto le sumamos la presión de ser felices todo el rato, aunque no sepamos lo que eso significa realmente. Le sumamos la presión de nuestro día a día, ese que nos exige ser perfectos a todos los niveles: hay que ser el mejor de clase, la más guapa y con mejor tipo, los mejores vestidos y mejores deportistas, los más sociables y divertidos,… Los “más mejores” en todo. Demasiadas “etiquetas” para ser tan jóvenes, demasiadas imposiciones para estar empezando a romper el cascarón. ¡Qué se pare el mundo que quiero bajarme! Esto no ha empezado y ya estoy cansada, incluso a veces me planteo no volver a salir al mundo exterior, bajarme de esto llamado “vida” pero de verdad.

¿Por qué nadie nos explica todo esto antes de empezar a vivir? ¿A qué viene tanta exigencia repentina? Si lo único que queremos a esa edad es que alguien nos explique qué es eso que sentimos en el estomago, o cómo puedo pasar de la rabia al llanto y luego a la risa para volver a la rabia. Tenemos miedo pero eso no está permitido así que callamos, nos ponemos la careta que nos haga encajar y ser aprobados por los demás y nos olvidamos de nuestra esencia. Pero seguimos teniendo miedo, angustia, incertidumbre…Nos sentimos raros, no sabemos decirlo de otra manera, no me siento, no me conozco…

En Aleph, Escuela de Vida, queremos dar respuesta a estas y otras miles de preguntas que nos surgen a esta edad. Queremos acompañar a los jóvenes en el camino de la búsqueda de esas respuestas, que se permitan preguntarse todo lo que no entienden y dotarles de las herramientas necesarias para que encuentren sus propias respuestas.

logo-aleph

Aleph, primera consonante del alfabeto hebreo y primera letra del alfabeto hebreo quiere ser el punto inicial de ese camino de búsqueda de respuestas. Según Borges, el Aleph es el punto mítico del universo donde todos los actos, todos los tiempos (presente, pasado y futuro), ocupan “el mismo punto, sin superposición y sin transparencia”. De lo que se desprende que el Aleph representa, tal como en matemáticas, el infinito y por extensión el universo. Además, para Borges, Aleph tiene un significado especial ,que es “El líder”. Está relacionado intensamente con lo que piensa y lo que hace, cumpliendo todo lo que se propone con mucho ímpetu y dedicación.

Porque desde Aleph, Escuela de Vida, creemos que lo importante es trabajar desde el Aquí y el Ahora sabiendo que tenemos infinitas oportunidades para ser quienes realmente queremos ser, alcanzando de esta manera nuestra mejor versión.

Cómo se estructura el programa:

El programa de educación emocional Aleph, Escuela de Vida está dividido en 4 partes durante un año académico.

La primera son los
TALLERES


Aleph, Escuela de Vida
consta de 32 talleres donde adquirir herramientas y estrategias enfocadas en el autoconocimiento y nuestro desarrollo. Los encontrarás más desarrolados pinchando en el siguiente botón:

La segunda son las
SESIONES de COACHING GRUPAL

En esta hora, previa a los talleres, pondremos en común lo ocurrido durante la semana, las situaciones vividas y las herramientas utilizadas. Consiste en sacar la sabiduría del grupo, aprender a vernos en los ojos de los demás y nuevas formas de comunicación.

La tercera son las
SESIONES DE SUPERVISIÓN

Tendrán lugar una vez al trimestre en el que revisaremos todo lo vivido y aprendido durante este tiempo.

La cuarta son las
SESIONES CON LOS PADRES

Ya que al cambiar los chicos cambia el sistema y es un lugar donde poder exponer cómo viven ellos el cambio y puedan adquirir herramientas para mejorar la comunicación con sus hijos (siempre manteniendo la confidencialidad de todo lo que cuenten los jóvenes tanto en las sesiones como en los talleres). Tendrán lugar una vez al trimestre.

Descárgate ya el programa completo:

Pide más información sin compromiso: